Mesoterapia facial ¿qué es y para qué sirve?

Es muy importante lucir una piel suave firme y llena de vitalidad, pero con el paso de los años, enfermedades y la exposición a contaminantes en el ambiente y fundamentalmente al sol se van perdiendo estas características y se manifiestan signos de envejecimiento especialmente en el rostro porque se encuentra más expuesto a factores externos.

Por ello los procedimientos estéticos se han hecho cada vez más comunes y uno de ellos es la mesoterapia facial, que ofrece varios beneficios para corregir las alteraciones en la piel y restaurarla a un estado sano además al ser una terapia sencilla y segura, prácticamente indolora y que no implica riesgos, si se realiza en una clínica estética o dermatológica profesional se puede aplicar en cualquier persona mayor de 30 años de edad.

¿En qué consiste la mesoterapia facial?

La mesoterapia facial es un procedimiento estético en el que se infiltran en la piel diversos elementos nutricionales, es decir por medio de pequeñas inyecciones hacen llegar las sustancias entre las capas de la piel. Los nutrientes a inyectar dependerá de las necesidades de la piel y de las consideraciones que realizan nuestros profesionales.

A pesar de esto con el paso del tiempo el nivel natural de dichas sustancias en el cuerpo empieza a disminuir y es cuando se hace evidente algunas alteraciones en la piel como la piel seca o algunas arrugas. Por ello, el objetivo de las infiltraciones es reponer esa deficiencia y que sean utilizadas en los procesos normales de la regeneración y cuidado del tejido cutáneo.

¿Cuáles son los beneficios de la mesoterapia en el rostro?

Por sus características y por su efecto directo sobre las capas profundas de la piel y los componentes que regeneran el tejido, la mesoterapia facial puede aplicarse en la cara, cuello, escote e incluso en las manos y corregir las imperfecciones y el aspecto de la piel.

Al inyectar las sustancias estas estimulan la producción de colágeno y de elastina, que son proteínas fundamentales en el proceso de reparar y sustituir el tejido dañado, fortaleciendo las fibras que sostienen el tejido cutáneo. Asimismo, algunas de estas sustancias favorecen que los líquidos no se pierdan fácilmente manteniendo la hidratación por más tiempo.

Gracias a estas propiedades la mesoterapia facial sirve para tratar las arrugas, la piel seca sin vitalidad y la flacidez, al mismo tiempo que le da soporte a la piel, previene la aparición de manchas y el envejecimiento cutáneo.

Como resultado el paciente sometido a mesoterapia podrá lucir una piel elástica, luminosa, firme, humectada, con un tono homogéneo, de textura lisa y suave, es decir, una PIEL más saludable y rejuvenecida.

¿Cómo se realiza la mesoterapia facial?

Para empezar con el procedimiento primero se limpia adecuadamente la piel del rostro y posteriormente se aplica de forma tópica una crema anestésica para evitar cualquier molestia por las micro inyecciones. Luego de algunos minutos se hace la infiltración, lo que puede tener una duración de entre 15 a 40 minutos y para finalizar se realiza un suave masaje para distribuir uniformemente las sustancias por todo el tejido.

El número de sesiones y la frecuencia de las mismas dependerán de la valoración del especialista, el tipo de piel y del resultado que el paciente busca y aunque es posible empezar a notar resultados después de 48 horas de la primera sesión, lo más común es que sea más evidente luego de dos o tres sesiones más ya que el cambio es progresivo.

Una vez terminada la sesión se puede reanudar las actividades diarias inmediatamente, pero se deben seguir algunos cuidados y recomendaciones indicados por el especialista, entre ellos evitar exponer la zona tratada a la luz solar, los rayos ultravioletas y el calor directo.